sábado, mayo 27, 2006

Historia Bursátiles 2: El Golpe

A 30 años de la mayor explosión bursátil Continuamos con el relato sobre historias bursátiles (este es el segundo post, leer el primero) escritas por una persona con mucha experiencia vivida a lo largo de muchos años de bolsa cuyo nick es Elviejo en el Foro The Baranda. Hace unos días cumplimos el 30° aniversario del acontecimiento bursátil más importante de la historia. La suba más extraordinaria que se hubiera podido imaginar. Obviamente los acontecimientos económicos están estrechamente ligados a los políticos, y por lo tanto se relaciona con la dolorosa historia política. Sin embargo los operadores económicos en general veían con mucho optimismo el golpe militar que luego defraudó a todos los sectores. El país se encontraba ya en una violenta guerra contra tres sectores subversivos: Uno era Montoneros que parecía afín a un idealismo peronista. El otro era el ERP, que junto a la FARC habían “tomado” importantes sectores de Tucumán y también dominado temporalmente algún regimiento matando a centenares de soldados. Isabel Perón gobernaba con un entorno muy débil desde que se fue Lopez Rega luego de hacerse nombrar embajador extraordinario y plenipotenciario. El sistema democrático negociaba entre bambalinas la posibilidad de que renuncie Isabel y buscar un gobierno más fuerte a través de las elecciones, pero el entorno “lopezreguista” no lo permitía. Mientras tanto los militares habían expresado claramente que querían una “mayor libertad de acción” para combatir el terrorismo. En la semana, le cedieron la cadena radiotelevisiva a Balbín quién expresó que no veía una salida política a la crisis. Deolindo Felipe Bittel cuenta:- "El viernes 19, un coronel amigo que trabajaba en Inteligencia (se trataba del entonces coronel Armando Hornos), me hizo saber que el lunes 22, a la hora cero, se inciaba la cuenta regresiva para el golpe. Previo llamado telefónico, me corrí hasta la Casa de Gobierno y me entrevisté con el doctor Julio González, secretario de la Presidencia. Le comunico la novedad y él me habla de geopolítica, de los cubanos en Angola, de que a Estados Unidos no le interesa. A los pocos minutos llega Alberto Deheza, Ministro de Defensa, y coincide plenamente con González. Para ellos el golpe es imposible. Julio González se preocupó en conocer el grado y la fuerza del informante, datos que no le proporcioné por la seguridad de mi amigo".Todos sabían que se produciría un golpe militar. Fue el más anunciado de la historia. Lo curioso de ello es que la Bolsa no paraba de subir y subir aunque en medio de una inflación impresionante. Era tan extraordinario, que nadie podría imaginar tal cosa. Por eso a partir de hoy trataré de ir relatando día a día lo que sucedió hace treinta años en el recinto bursátil.Hoy no había Bolsa, pues era sábado 20 de marzo de 1976. Domingo 21 de marzo de 1976 Hoy 21 era domingo en 1976, y como era frecuente nos reuníamos varios amigos del barrio, la mayoría “bolseros”, ya que en ese entonces mucha gente ahorraba en acciones. El comentario dominante era saber por qué aún no se había producido el golpe. La noticia más comentada era la siguiente: El sábado en el Diario Clarín apareció un suelto en la página 6. Con el sugestivo título de CALABRO SE DESPIDIO DE LA PRENSA, el matutino daba cuenta que el entonces poderoso gobernador de la principal provincia Argentina, Buenos Aires, concurrió a despedirse de los periodistas de la Casa de Gobierno, a quienes auguró "mucho éxito en el futuro". Nadie explicó sin embargo los motivos del "inesperado saludo" y, como dándole otra vuelta de tuerca a lo que ya tenía todos los visos de una charada, un asesor suyo explicó que el mandatario provincial no estaba pensando en renunciar. En realidad, el señor Victorio Calabró sabía - y desde hacía mucho tiempo - la ocasión en la que los militares desencadenarían el golpe. Respecto a la Bolsa, varios de nosotros teníamos invertidos algunos pesos aunque en mi caso disponía de poco dinero. Con la alta inflación que rondaba el 5% semanal lo más seguro era tener mercadería. Todos coincidimos en que ya no era momento para comprar, porque los papeles habían subido de un modo espectacular porque los operadores económicos consideraban que el futuro gobierno militar estabilizaría la economía, acabaría con la subversión, detendría la hiperinflación y dejaría al Estado hecho una “pinturita” para entregarlo mucho más tarde a un gobierno civil cuando se reorganizaran los partidos. (siempre vivimos de las ilusiones. No solo ahora).Decidimos esperar como se definía el golpe y entonces veríamos. Los papeles habían subido demasiado, y con la noticia se debería agotar la expectativa alcista. Acaso ¿No pensaría así cualquier analista de hoy?Los papeles de mayor cotización habían subido desde el 2 de enero de 1976 hasta el viernes 19 de marzo del mismo año (en menos de 80 días) del siguiente modo: Bco Galicia de $2,10 a $12, Acindar de $3,57 a $18, Alpargatas de $1,54 a $11 (“algo” más que el año pasado), Astra de $4,40 a $32, Atanor de $1,15 a $5,60, Azucarera Arg. De $7,50 a $44 (la azucarera más “popular”), Bagley de $1,70 a $7,20, Canale de $2,60 a $20, La Cantábrica de $1,36 a $5,20, Carbometal de $1,65 a $4,10 (metalúrgica), Celulosa de $1,86 a $8,30 (era por volumen la Tenaris de hoy), Córdoba de Tucumán de $19 a $70 (del grupo Garovaglio y Zorroaquín)Terrabusi de $3,50 a $11, Federal de $2,50 a $7,50 (La única jabonera con P. Solmar), Ferrum de $2,70 a $11, Fiplasto de $5,40 a $16,50, Galimberti de $1,80 a $9 (metalúrgica – calderas)Fabril Financiera de $ 4,85 a $11 (Empresa heterogenea), Gurmendi de $1,50 a $8 (Siderúrgica pesada), Industrias Grassi de $6 a $20, Ingenio Tabacal de $5,60 a $18 (la azucarera de más prestigio), I.Rosembusch de $7 a $45, Ledesma de $1,55 a $8, Magnasco de $1,90 a $12 (láctea)Molinos de $1,83 a $9,50, Nougués de $11,8 a $30 (del grupo Garovaglio y Z.), Pérez Companc de $2,45 a $13,2, Santa Rosa de $1,65 a $9,10 (siderurgica pesada), Vasalli de $5 a $15 (maquinaria agrícola), Zanella de $2,05 a $10 (maquinaria automotriz liviana). He pasado por alto a muchas empresas que pagaron dividendos en ese lapso y resulta difícil su comparación de precios. Lunes 22 de marzo de 1976 Apenas desperté, luego del amanecer, lo primero que hice fue prender la radio para escuchar si ya se había producido el golpe. Parecía que no, aunque nuestra estimación con el grupo de amigos era que debía ser esta mañana. Me fui con mi Valiant III (que no era mucho, sino que lo menciono porque pienso que algunos no sabrán que existió) a abrir el negocio que tenía en Av. Santa Fé, y apenas llegaron los empleados, todos preguntaban sorprendidos si no se había producido el golpe. La radio solo decía sobre diversas reuniones partidarias y sobre la incertidumbre sobre si el gobernador de la Provincia de B. Aires había renunciado o no. Algún funcionario de segundo orden decía que “no había novedad”. Poco a poco la gente se hacía la idea de que el golpe quedaría postergado para la noche. No fui ese día a la Bolsa porque pensé que no había muchos motivos. También me perdí un programa que daba las cotizaciones del mediodía. Recién después del cierre, que era a las 15hs, me enteré de los precios: El programa decía: “Los negocios se desenvolvieron en un mercado espectante y con escasas operaciones que reflejan cierto grado de incertidumbre” (En ese entonces nadie conocía el volumen). Acindar cerró a $17 con baja de 5%, Alpargatas a $12 con alza de 4%, Celulosa a $7,70 con baja de 3%, Terrabusi a $9,50 con baja de 14%, Gurmendi $7,10 con baja de 10%, Heredia $10 con baja de 5%, Tabacal$ 21 con suba de 12%, Molinos $10 con suba de 5%, Perez Companc $13,1 con suba de 1%, San Pablo $56 con baja de 4%, Santa Rosa $9 con baja de 4%, Vasalli $13 con baja de 7%, Zanella $9 con baja de 10%. Otros 7 u 8 papeles "clásicos" cotizaron igual. Pero en aquel tiempo no se andaba con decimales. Un 5% diario era considerado normal. Aunque nos quejábamos entonces, como en todos los tiempos, esa Bolsa tenía sangre y adrenalina. No como la de ahora, que pelea un 0,1 % porque está compuesta por un grupo de cartoneros disfrazados de agentes. Claro que había que estar en el “recinto” para aprovechar esos cambios. Aún así no era fácil porque se hacían “marcaciones” con 100 papeles y en el último minuto. Pero regresando a la parte histórica, la Bolsa reflejaba bastante incertidumbre con más bajas que alzas. Nadie entendía por qué el golpe se había demorado. El día 19 había llegado de España un equipo de filmación en colores para registrar en vivo el acontecimiento del golpe militar. El gobierno realizó a la tarde una prolongada reunión de gabinete, tras la cuál se resolvió que el Ministro de Defensa, José Deheza citara para la mañana siguiente a los tres comandantes de la Fuerzas Armadas a fin de que declaren personalmente SI ES CIERTO O NO, QUE ESTÁN PLANEANDO UN GOLPE MILITAR. (Créase o no). Finalizada la reunión, alrededor de la medianoche, Isabel se retiró en helicóptero a Olivos. Martes 23 de marzo de 1976 Esta mañana me levanté mas tranquilo (¡Quién sabe cuanto demoraría el golpe!). Prendí la radio y efectivamente ¡Nada! Para más tarde, cerca del mediodía, estaban citados en presidencia los tres comandantes de las F.F.A.A. En mi negocio vendía además de “iluminación”, materiales eléctricos y artículos para el hogar. Por eso solía tener un televisor prendido. Los clientes que me conocían entraban a cada rato preguntando ¿Ya se produjo el golpe? Decidí no ir a la Bolsa hoy tampoco, ya que teníamos muchísimo trabajo remarcando precios a miles de artículos que cambiaban a veces dos veces en un día. La reunión de Isabel con los comandantes duró más de dos horas. Muchos pensaban que se la iban a llevar ahí mismo. Sin embargo mucho después me enteré que hasta Isabel llegó a preguntarles si pensaban realizar un Golpe de Estado, a lo que respondió Masera con una carcajada: ¡Esa es la pregunta del millón! Se fueron los Comandantes. Isabel continuó con las reuniones... y nadie entendía nada. La Bolsa reflejaba la incertidumbre: Acindar $18 +5%, Alpargatas igual, Bagley $5,6 considerable caída de -18%, Celulosa $8,30 +8%E. Terrabusi $9 -5%, Fabril Fin. $10,50 -5%, Fiplasto $14 igual, Gurmendi $7,20 +1,5%, Heredia $9 -10%, I.Tabacal $20 -5%, I. Grassi $22 +5%, Iggam $22 +5%, Ledesma $8 +9%Molinos $10,5 +5%, Nougués $28 -7%, Perez companc $13,2 +1%, San Pablo $50 -12%, Santa Rosa $9,10 +1%, Vasalli $12 -8%, Zanella $10 igual. Claro que faltan más de 150 papeles que son los que hoy llamaríamos “Panel general”. Pero con lo expuesto (los “clásicos”) se ve que la tendencia alcista está interrumpida. El mercado es incierto. Pero si se mira Celulosa y Alpargatas que suman casi el 50% del mercado, y se agrega Acindar y Perez que suman bastante, uno podría deducir que el “fondo” del Mercado permanece bastante firme. ¿Será que por extrañas razones la hora no ha llegado?. El desconcierto es enorme. A Isabel no la quiere nadie, principalmente porque (aparte de su incapacidad) representa al Lopezreguismo y sus patrones no le permiten renunciar. Las cámaras legislativas no se atreven a hacer un juicio político y prefieren someterse al golpe. El periodismo registra como retiran carpetas y documentos personales del Congreso en cantidades industriales y se los llevan con rumbo desconocido. Hasta la guerrilla está expectante y no se producen atentados. El gobernador de Buenos Aires nadie sabe donde está. Casildo Herrera, uno de los principales cabecillas del sindicalismo dijo oficialmente “Yo me borro” y se fue a Uruguay. Estamos a minutos del BIG BANG. Pero como siempre, el instante preciso solo lo sabe un reducidísimo núcleo de gente. Miercoles 24 de marzo de 1976 Cuando desperté, a la madrugada, ya casi ni pensaba en el golpe. Pero como siempre encendí la radio y anunciaban que por la tarde asumía el nuevo presidente en representación de las tres fuerzas armadas y el general Videla se dirigiría al pueblo en un discurso a través de la cadena de radio y televisión. En realidad, en el día de ayer (estoy escribiendo con retrospección de 30 años), la reunión de gabinete en la Casa de Gobierno se había extendido hasta los primeros minutos de hoy. Al terminar, la presidente Estela Martínez de Perón (Isabelita) se despidió de sus colaboradores y ascendió al helicóptero en la terraza de la Casa Rosada como lo hacía habitualmente con destino a Olivos. Algunos de los participantes de la reunión vieron que el helicóptero cambiaba de rumbo hacia el río...El helicóptero aterrizó en aeroparque y la quinta edición de “La razón” que ya estaba en los quioscos desde algunas horas atrás, decía en “título catástrofe” ES INMINENTE EL FINAL. ESTÁ TODO DICHO”.Me fui a trabajar como siempre. En la calle se veía todo igual. No había más policía ni militares, tampoco se escuchaba nada de alguna manifestación a favor ni en contra. Recién bien entrada la mañana anunciaban que se declara feriado cambiario y bursátil hasta nuevo aviso mientras que los bancos operarán normalmente. En realidad parecía un traspaso de poder casi totalmente normal. Tanto que me asombraba la ausencia de los “Comunicados de Campo de Mayo” típicos de todos los golpes militares anteriores. Tampoco se había decretado el “Estado de Sitio” característico, que hasta había dado origen a la famosa película de Kosta Gavras con el mismo nombre y que se refería a un “golpe militar tipo”.Por otro lado guardo mis dudas sobre si habría o no algún consenso entre “golpistas” y “golpeados” por cuanto todo el entorno íntimo de Perón pertenecía a la logia secreta P2 al igual que Masera y el general Suarez Mason que dirigía el primer cuerpo del ejército y que luego, como director de YPF endeudó a esa empresa en cinco mil millones de dólares, en parte utilizados para financiar a esa logia que compartían. La misma logia financió el regreso de Perón. Volviendo al tema accionario, lo que quedaba asegurado es que hoy no habría mercados y mañana no lo se. Nada se sabía sobre quienes serían los funcionarios, ni siquiera quien sería el presidente. Algunos creían que se nombraría a un civil. El desconcierto era grande y el apuro ninguno Sabado 27 de marzo de 1976 Los días restantes de esa semana transcurrieron en un silencio increíble. Al segundo día se corrió el rumor de que varios ministros y funcionarios del gobierno habían sido arrestados y trasladados a un barco militar. Días después se sabría que eran 42 personas entre las cuales se encontraban numerosos gremialistas, ex ministros, los Di Tella, Bittel, Menem, Norma Kennedy, y algunos diputados.Alguno permanecía en sus funciones como el Jefe de Policía Albano Harguindeguy, destacado represor e íntimo amigo del futuro ministro M. De Hoz. Pero el accionar de la junta militar era tan lento, que por momentos uno se sentía tentado a pensar si no se estaría gestando alguna forma de continuidad del gobierno de Isabel ya que aún no se sabía siquiera si sería Videla el presidente. Por supuesto que, tal como no se sabía quién presidiría el gobierno, menos se sospechaba aún de quién podría presidir Economía. En este estado de cosas está casi demás decir que la Bolsa permanecía cerrada por tiempo indeterminado.¿Se terminaría de cocinar todo el fin de semana? ¿Estaría definido para el lunes?Creo que nadie sabía que la bomba bursátil estaba encendida. Martes 30 de marzo de 1976 Continuando con lo que sucedió hace 30 años:En el día de hoy, recién se hace público que la junta militar se hará cargo del gobierno (sin intermediarios). Para ello confirman que el 1 de abril asumirá la presidencia el general Videla secundado por las otras dos fuerzas. En el mismo acto el presidente tomará juramento a los ministros y secretarios de Estado. La organización del gobierno deja la impresión de que no se había previsto nada, ya que en estos días recién conversaron con los Bancos, encabezados por el Citibank, para que propongan un ministro de economía. Habían circulado diversos rumores: Como que se instalaría la pena de muerte o la ley marcial para frenar el terrorismo. Que se haría una “Operación rastrillo” en Tucumán para recuperar el territorio “tomado”. Que se nombraría un presidente civil, etc. En tanto, ya hace una semana que está cerrada la Bolsa. Algunas personas se encuentran en dificultades por no poder hacer efectivo con sus papeles. Hasta hay algunos que poseían acciones en su casa y empiezan a hablar por teléfono con algunos amigos para vender papeles en forma particular, ya que en ese entonces las acciones no eran nominativas y se podían negociar “al portador”. Los precios normalmente se acuerdan al cierre del día 23. (Tiempo después, Martínez de Hoz se encargaría de obligar la nominatividad de todas las acciones (que hasta ese entonces era solo de los bancos) con el pretexto de “evitar la especulación” y saber quienes son los dueños de las empresas. En ese tiempo pasó casi todo su patrimonio a nombre de testaferros). Jueves, 1 de abril de 1976 Hace un poco más de 30 años, prestaba juramento el general Videla secundado por los comandantes de marina y aeronáutica. En el mismo acto tomaba juramento a sus ministros y secretarios de estado, entre los cuales se encontraba el Atila argentino por propuesta de los bancos extranjeros. Se trataba de Martinez de Hoz a quién acompañaba Guillermo W. Klein y un tal Estrada cuyo nombre no recuerdo. Como puede verse, el nuevo gobierno se había tomado muchos días para organizarse. La mayoría de la gente se sentía satisfecha con los nuevos funcionarios y creía que se habían tomado tanto tiempo porque querían hacer las cosas bien. Muy pocos habían imaginado que simplemente se tomaron ese tiempo porque no les interesaba la parte formal del gobierno. El bastón ya estaba igual en sus manos, y la economía no importaba quien la manejara, siempre que generara “confiabilidad” y no faltaran fondos para la maquinaria militar. La prensa escrita aprovechó la oportunidad para recordar a los ciudadanos que el nuevo ministro era una de las personalidades más relevantes en economía, aún a nivel internacional, por cuanto se había recibido con medalla de oro en una universidad extranjera. Respecto a la bolsa, se informó que aún continuaría el feriado hasta tanto lo decidiera el nuevo ministro. Viernes, 2 de abril de 1976 El discurso “inaugural” de Martínez de Hoz. Había generado bastantes expectativas por cuanto se expondría el plan económico de la Junta Militar que daría lugar a la “nueva Argentina". El discurso esbozaba someramente un plan de tres puntos básicos: La reforma y redimensionamiento del Estado orientándolo a sus funciones elementales y sacándolo de aquello que podían hacer los privados. La liberalización, modernización y apertura de la Economía y por último la reducción al mínimo del impuesto inflacionario por ser el más injusto. Sonaba bien, pero no se hizo casi nada de ello. ¿Quién era M. de Hoz?El ministro que llevaría a la destrucción más grave de la historia económica del país, se había recibido de abogando en 1949. Luego perfeccionó sus estudios con un doctorado en Derecho Agrario en Cambridge, lo que le confirió importantes conocimientos de economía. Fue Ministro de economía de Salta durante la revolución de 1955 y Ministro de Economía de la Nación durante el gobierno de José M.Guido. Por todo ello se lo calificaba como “economista” (La carrera de "economista" no existía. Solo el Doctorado o Licenciatura en Ciencias Económicas). También desempeñó el cargo de presidente del Consejo Empresario Argentino y vicepresidente de FIEL. Titular de la cátedra de Derecho Agrario de la UBA y vicedecano en la Universidad del Salvador. Sin embargo durante el proceso fue muy importante su relación con los “Chicago Boys” y particularmente con la familia Rokefeller. Su nueva asunción como Ministro significaba para muchos una actitud conservadora y firme que detendría rápidamente la inflación que ya sobrepasaba el 50% mensual, y reduciría la deuda externa que había superado el nivel de 7 mil millones de dólares. (Algunos decían que era de 9 mil, pero creo que nadie lo supo nunca con certeza). Los planes del Ministro eran otros. Por las expectativas generadas, la inflación bajó a un 6% en el primer mes de su gestión, pero luego se mantuvo siempre alternando entre uno y dos dígitos mensuales. No hizo ningún recorte del gasto público ni promovió el desarrollo, pero sí liberó totalmente a los bancos, permitiéndoles cobrar cualquier tasa de interés a su gusto y voluntad sobre los créditos ya otorgados, a través de la famosísima “Circular 1050 del Banco Central”. Para esa época en el contexto mundial el petróleo había subido a 40 dólares el barril, y la mayoría de los productores de la OPEP desconfiaban del dólar y querían cobrar en oro o cambiaban dólares por oro. El metal amarillo rozó los 800 dólares por onza.EEUU ante la imposibilidad de desembolsar oro que ya no tenía, decide elevar los intereses a valores próximos a los dos dígitos para tentar a todos esos capitales a regresar al papel verde. La táctica da resultado y todo vuelve para atrás. Pero, para justificar el pago extraordinario de intereses hacía falta un tomador, ya que si lo tomaba todo el Estado yanqui, como lo está haciendo actualmente, marcharía hacia un destino incierto. ¿Quién iba a tomar a esas tasas? ¡Pues, para eso estaban los países latinoamericanos y otros, que casualmente tenían gobiernos dictatoriales y cuyo pueblo no preguntaría nada! (En un momento creo que el único país de América latina que no tenía dictadura era Costa Rica porque nunca tuvo ejército y México que tenía virtualmente un partido único)......la deuda externa se triplicó con la gestión de M. De Hoz y sobraban verdes por todos lados. Llegó la era del “deme dos”. Mientras tanto, el ministro no se cansaba de repetir a los productores de todo tipo que se modernizaran, aún con endeudamiento, para estar al nivel de los productos importados que se traían con el dinero, los que ingresaba a través del endeudamiento del Estado y con precios subsidiados por los países de origen. Al margen de lo antedicho, el ministro creó “la tablita”. Esta consistía en garantizar con antelación de un año cuanto se iba a devaluar el peso mes a mes. A consecuencia de ello, Rokefeller y sus cómplices traían cantidades siderales de dólares y los cambiaban y prestaban a través de sus bancos. Los bancos con la “circular 1050” cobraban intereses astronómicos que les permitían doblar el valor en dólares, y al año retiraban el capital quedándoles otro tanto para represtar. Mientras tanto las Pymes se endeudaban cada vez más ya que estaban en déficit. Las empresas grandes tomaban crédito directamente en el exterior pues “la tablita” les significaba un seguro de cambio y eran los únicos que sabían cuanto tendrían que pagar. Solo que como los productos entraban sin aranceles y encima subsidiados, usaban el dinero para importar y no incrementaban la producción. Mientras tanto el Estado mantenía “la tablita” con créditos de los organismos internacionales que no ponían objecion alguna.Demás está decir que toda la pequeña empresa fue a la quiebra. Por ejemplo en mi propio entorno de amigos conocía en aquella época a más de 40 pequeños empresarios de los cuales quedaron solo tres. Fueron muchos los casos en que alguien compró a crédito solo una máquina o un tractor y terminó vendiendo todos sus bienes para pagarla quedando sin nada y aún con deuda. La gestión de Atila no solo quebró a las PYMES sino que dejó una bomba de tiempo: El seguro de cambio. Cuando asume el siguiente ministro (Sigaut) se encuentra con que la relación de cambio es insostenible por el impresionante déficit del Estado. Entonces acaba con “la tablita” y devalúa el peso, pero no tiene dólares para darle a la gran empresa a la que se le había comprometido el seguro de cambio. A consecuencia de ello se ve obligado a hacerse cargo de la deuda privada. La inflación durante la gestión de Atila, fue de 338% en 1976. Bajó a 150% (precios minoristas) en 1977. Subió a 170,3% en 1978. Bajó a 141,4% en 1979 y tuvo su mejor año con el 87,5% en 1980 para aumentar violentamente en 1981 que fue el último año completo de su gestión de 6 años. En 1982 se hizo un recambio de la Junta Militar y Atila fue reemplazado por Sigaut. La estructura industrial argentina (y la moral) había sido destruida para simpre. El país ya estaba preparado para ingresar a la segunda mitad. La de los más atrasados del mundo. Pero por ahora había mucho optimismo y hasta en algunos alegría. Se anunciaba que por fin, el lunes 5 de abril, se reanudarían las operaciones cambiarias y bursátiles. Respecto al lado político, la gente estaba muy extrañada porque “La junta” no había tomado medidas extraordinarias para combatir la subversión. Casi nadie sabía que ya estaba utilizando los mismos métodos del ERP y aún magnificados. Domingo 4 de abril de 1976 Ese día nos reunimos los amigos cercanos como solíamos hacerlo muchos domingos, entre ellos varios pequeños inversores como era mi caso. Ante la reapertura del mercado mañana, la mayoría se atenía al viejo dicho “comprar con el rumor y vender con la noticia”, pero con un reparo importante: Estábamos en hiperinflación y el peso, en las casi dos semanas que había estado cerrada la Bolsa, había perdido alrededor del 30% de su valor. Yo me atenía a esa opinión. Sería vendedor recién cuando recuperara el 30% perdido por inflación.Por lo tanto el pronóstico que prevalecía era: Ligera suba en el valor nominal, pero pérdida en el valor real. ¡Nadie soñaba lo que pasaría mañana!P.D.: Históricamente los valores de las Bolsas acompañan la inflación con bastante retraso. Incluso en la actualidad los valores bursátiles no se ajustaron todavía a la impresionante caída de las monedas aunque los precios ya están subiendo en todo el mundo. Lunes, 5 de abril de 1976 Este día no fui a la Bolsa y me perdí el día MAS GRANDE de la historia bursátil Argentina. Necesitaba que subiera un 30% para compensar la inflación de las casi dos semanas que estuvo cerrado el Mercado. No podía creerlo cuando un amigo me llamó cerca del cierre, que en ese entonces era a las 15 horas y me dijo que los papeles andaban muy por arriba del 100% de suba.¿Cómo? le dije, ¿No era que hay que comprar con el rumor y vender con la noticia? ¿Quién compra a estos precios después de toda la suba de este año?. Al terminar la jornada bursátil, un programa de radio informaba las cotizaciones de cierre.Eran así, créase o no: Acindar 178%, Alpargatas 217%, Arcamsa 150%, Astra 119%, Atanor 200%, Azucarera 150%Bagley 346%, Canale 259%, Canale 177%, Córdoba de Tucumán 79%, Terrabusi 256%, Fiplasto 150%, Galimberti 112%, Fabril 186%, Gurmendi 261%, Heredia 122%, Ipako 350%I.Pirelli 127%I.Grassi 82%, I. Tabacal 215%, Ledesma 138%, Molinos 281%, Nougués 43%Perez 279%, San Pablo 70%, Santa Rosa 175%, Vasalli 317%, Zanella 122%. Estos fueron los aumentos de todos los papeles que en esa época cotizaban casi todos los días. Al regresar a mi casa, un amigo que había estado en el hall de entrada de la Bolsa me contó que la gente salía enloquecida. Algunos abrazaban a todos y los invitaban a uno de los dos bares que estaban enfrente a tomar lo que quieran. Había algunos que habían ganado muchos millones en un solo día.¿Qué pasaría mañana? Martes, 6 de abril de 1976 La bolsa era un hervidero de locos. Las cotizaciones también. Se podía ver cualquier disparate para arriba o para abajo. Ántes de finalizar la rueda comenzó a verse algo más de estabilidad y la toma de ganancias fue generalizada pero algunos papeles que el día anterior “solo subieron un 100%” quedaban tomadores. En la jornada siguiente aún hubo toma de ganancias aunque menores y entre el miércoles y jueves se estabilizó para continuar luego con el alza. En lo bursátil el resto del año siguió siendo fructífero hasta la primavera. Después solo acompañaba la inflación y en los últimos años de Atila apenas se mantenía en sus valores nominales, pero se perdía mucho por la inflación monetaria.(cabe aclarar que el hecho que no figuran decimales no es por error. Los valores cambiaban en enteros porque los agentes se negaban a discutir por centavos)

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